Foto por: Mauricio Cancino
El XL Abierto de Golf de Cachagua 2026 bajó el telón este domingo con una definición vibrante que mantuvo el suspenso hasta el último golpe y que consagró a Clemente Silva como gran protagonista del primer evento del calendario nacional, superando por primera vez a los profesionales.
El joven aficionado logró imponerse en un emocionante playoff frente a los profesionales Agustín Errázuriz y Matías Domínguez, alcanzando por primera vez en su carrera los máximos honores de un abierto nacional y escribiendo una página inolvidable en su carrera.
La instancia de desempate se forzó tras una ronda final cargada de tensión. Silva había llegado al domingo con ventaja importante, pero firmó una tarjeta de 74 impactos (+2) que abrió la puerta a sus perseguidores. Errázuriz y Domínguez respondieron con rondas de 70 golpes (-2) cada uno, alcanzando el liderato compartido con un acumulado de -10.

La definición se trasladó al hoyo 18, antiguo hoyo 9 del recorrido, donde el aficionado chileno selló su triunfo con un birdie que desató la ovación del público presente en Cachagua. Errázuriz cerró con par, adjudicándose el título entre los profesionales, mientras que Domínguez quedó en el segundo puesto. El podio se completó con Gabriel Morgan Birke y Felipe Aguilar, quienes finalizaron con un total de -8.
En la competencia femenina, Denisse Schwammenhofer protagonizó una remontada notable en la jornada dominical. Con una sólida tarjeta de 73 golpes (+1), logró quedarse con el título de Damas gracias a un acumulado de +8, superando por tres impactos a su más cercana perseguidora y confirmando su jerarquía en el circuito nacional.
El cuadro de campeones del Abierto se completó con los triunfos en las distintas categorías etarias: Lucas Castro en Varones Pre Juvenil, Martín Sandoval en Varones Juvenil, Clemente Silva en Varones Aficionados, Santiago Russi en Varones Mid Amateur, Pablo Viterbo en Varones Pre Senior y Constanza Maldonado en Damas Juvenil.
De esta manera concluyó la primera semana de competencia del año, con un torneo que ofreció emoción, suspenso y definiciones memorables, reafirmando al Abierto de Cachagua como uno de los grandes clásicos del golf chileno.